martes, 7 de octubre de 2014

Lírica y lirismo © Ivette Durán Calderón


@Ivette Durán Calderón

Una cosa es el lirismo
y otra la lírica,
… no es lo mismo.

Apelo al humor,
más no al cinismo,
… amo el amor.

En verso o prosa
fluye el poema
…  pluma veleidosa

No es lirismo,
es lírica pura
… engaño, altruismo.

Oda al dolor
canto al olvido,
… ayes de amor.

Ni sofisma, ni aforismo,
sombras, divagar,
…no es lirismo.

Y termino con lo mismo,
una cosa es la lírica
… otra distinta, el lirismo.

Lírica y lirismo,
si lo entendió,
…juzgue usted mismo.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Devaneos de la mente © Ivette Durán Calderón


@Ivette Durán Calderón


Me considero católica, creo en Dios, pero no se orar. No logro distinguir mis pecados de mis acciones de defensa y siento que no debo pedir ni absolución ni penitencia.

Hace mucho que dejé de confesar mis “pecados” a un hombre vestido con sotana, cuyo historial íntimo desconozco.

Encontrándome de hinojos en la iglesia, motivada por la fe ajena a mi rebelde creencia….no sé qué pedir a este santo de los casos imposibles. Me conmueve la fe de los penitentes, los veo ingresar con sendos ramos florales, la cara acongojada, avanzando de rodillas hacia el altar, con los brazos en alto y las manos extendidas, murmurando frases ininteligibles. Pese a mi esfuerzo, no puedo enterarme si claman perdón, favores o dan las gracias.

¿Qué hago aquí?, me pregunto. Si ni siquiera sé lo que debo pedir, ofrecer o agradecer.

Hace calor afuera. Todas las iglesias ofrecen sombra fresca, un asiento y el silencio necesario para aplacar los gritos del alma.

miércoles, 13 de agosto de 2014

La "K", una letra con historia...distingue y provoca, pero no es nuestra.


Movida por la curiosidad acerca de esta enigmática letra, poco utilizada en el español, encontré variada información; entre toda ella desgloso un artículo periodístico del académico Rodríguez Adrados, donde hace unas reflexiones sobre la letra k y la cantidad de palabras que hoy mucha gente se empeña en escribir con esta letra.
Haciendo historia sobre la k, hay que recordar que el griego antiguo tenía las letras k y q para el mismo sonido. Las dos pasan al latín, donde ya existía la c. Pronto desaparece de esta lengua la letra k, triunfando la c para este sonido y quedando la q como compañera inseparable de la u. Y los cultismos procedentes del griego, al pasar por el latín cambian la k en c.
La c, heredada del latín, es la letra castiza, típica y genuina del español.
Entonces, ¿por qué la moderna invasión de la k? Pues porque cuando se toma una palabra directamente del griego, existe la tentación del uso de la k. También pasa en inglés, a pesar de estar muy latinizado. Pero hay más.
La K es la undécima letra y la octava consonante del alfabeto español y del alfabeto latino básico. Su nombre en español es femenino: la ka, en plural kas
Las lenguas germánicas se escribieron con un alfabeto prácticamente griego, por lo que abundaba la letra k. Su triunfo fue total en alemán. Y de ahí nos llegan apellidos como Kant, Kodack, Krause, y surgen en español, kantismo, krausismo, etcétera. Y otras como kinder, káiser, Volkswagen... Alemanes e ingleses trajeron a Occidente cosas exóticas que se escribían con k: de India, karma, Kamasutra; de Japón, kamikaze; y de China nos llega el kiwi. Y como las lenguas eslavas tienen también alfabeto griego, abunda la k: Kremlin, Kruschev, etcétera. Todas exóticas, diferentes. Y el que quiere distinguirse echa mano de la k. Aunque no la necesite. Se ha convertido en un rasgo distintivo frente a la c y la q. O un recurso cómodo que muchos jóvenes utilizan en los teléfonos celulares para ahorrar letras.
La k distingue y provoca, pero no es nuestra. Y lo cierto es que para ese sonido, en español, con nuestra c y alguna que otra q, nos basta y sobra.
Kary…Qary…Cary… me quedo con la K.

jueves, 17 de julio de 2014

Esos periodos de tiempo sin número


Recordar o aprender palabras que señalan etapas o periodos de tiempo determinados, es un buen entretenimiento, así recordé términos concretos y comunes: segundo, minuto, hora; genéricos: instante, momento, rato, temporada; esquivos e indeterminados: lapso, tracto, impás, recreo, descanso, pausa, latencia, dilación; los mundialmente conocidos: día, semana, quincena, mes, año, década, siglo, centuria,  milenio.
Entre las palabras olvidadas y desconocidas que determinan periodos de tiempo concretos, sin usar un número cardinal me encontré éstas:
Bianual:
Que sucede dos veces al año, suele llamarse semestral.
Bienal:
Evento o suceso que tiene lugar cada dos años.
Bienio, trienio, sexenio:
Periodos de dos, tres, seis años, usados para referirse a periodos históricos y/o políticos.
Cincuentaina:
Voz anticuada para llamar a una mujer de cincuenta años de edad. Llámase cincuentón, al varon.
Cuadricenal:
Cuadragenario. Si alguien ya cumplió cuarenta años de vida, coloquialmente puede ser llamado cuarentón. 
Cuarentena:
Cuarenta unidades de días, meses, años. Aplicado en el ámbito sanitario y médico.
Decalustro:
Deca = diez; lustro= cinco. Cincuenta. Para estos periodos de tiempo también se usan los términos jubileo, cincuentenario, quincuagenario.
Eón:
Cada uno de los intervalos de tiempo en que se considera dividida la historia de la Tierra desde el punto de vista geológico y paleontológico.
Hebdomadario:
Periodo de siete días, equivalente a semanal. La palabra hebdómada se aplica solo al periodo de siete años.
Hebdómada:
Periodo de siete años.
Hecatombe:
Confundida con fin de época, fin del mundo, o catástrofe con gran mortandad, esta palabra griega originalmente se refería a un sacrificio religioso de cien bueyes, luego se extendió a todo gran sacrificio, independientemente del número de víctimas y del animal. Así, se encuentra en la Ilíada una hecatombe de doce bueyes, otra de cincuenta carneros, y en la Odisea, una de ochenta y un bueyes.
Lustro:
Periodo de cinco años. Conocido también como quinquenio. Etimológicamente, "lustro" proviene del latín "lustrum", que quiere decir "limpio, puro", realizando las ceremonias de purificación cada cinco años.
Novena: 
Nueve días, aplicado sobre todo a celebraciones religiosas, que tienen lugar durante los nueve días anteriores, posteriores o concurrentes con un determinado evento.
Ñor:
Tratamiento coloquial y anticuado para referirse a un mayor de cuarenta años. Propio de algunos  países centroamericanos.
Ochentañal: 
De ochenta años.
Quintañón:
Coloquialmente, que tiene cien años.
Sesqui-:
Prefijo de origen latino emparentado con "semi-", que, unido a un nombre, expresa "uno y medio" o proporción de dos a tres: "sesquihora", hora y media; "sesquióxido", óxido que contiene la mitad más de óxido que el protóxido.
Sesquidécada:
Periodo de quince años.
Sesquicentenario:
En alusión directa de la entrada "Sesqui", periodo de ciento cincuenta años. Un siglo y medio.
Sexagenario, heptagenario, octogenario, nonagenario:
Relativo a  sesenta, setenta, ochenta, noventa años.
Tricenal:
Que sucede, repite o dura treinta años.
Trimestre, cuatrimestre, semestre:
Periodos de tres, cuatro o seis meses, normalmente usados para referirse a periodos académicos o económicos.
Vicenal:
Que sucede, repite o dura veinte años. También veinteñal, veintenario.